Refugio Laguna Inka Coya

  • Estudiantes: Daniela Elizabeth Jorquera Chaparro

Actualmente en la Laguna Inka Coya se desarrolla una naciente, pero potencial actividad turística que ha querido ser desarrollada y administrada por la comunidad de Chiu Chiu, a quien pertenece la zona. El desarrollo turístico ha traído como consecuencia el deterioro del paisaje y entorno de la zona inmediata a la Laguna, por lo que nos enfrentamos a la problemática de cómo potenciar y dar un orden a la actividad turística, protegiendo el paisaje y manteniendo el valor sagrado que la comunidad le otorga a este lugar.

Como primera estrategia, se tiene la triangulación de la zona donde se emplazará la propuesta, para esto se toman como referencia los hitos más importantes de la zona; Acceso principal a la Laguna Inka Coya, Mirador general Rio Salado y Placas geográficas. Una vez delimitada esta zona, se propone un radio de protección de 350 mts desde el centro de la Laguna, luego la zona del proyecto estará dentro de la zona de triangulación pero fuera del radio de protección.

La propuesta se basa en conceptos esenciales como el lleno/vacío y la horizontalidad, tomando en cuenta que el medio donde se está trabajando es en la inmensidad del desierto, luego toda construcción volumétrica en superficie entorpecería la esencia paisajística del lugar. Se trabaja además el concepto de las distancias y el recorrido visual que se hace con los principales hitos de la zona nombrados anteriormente.

El proyecto surge a partir del trazado de dos líneas tangenciales al radio de protección de la laguna, a los que denominaremos Ejes 1 y 2. El eje 1 considera la distancia entre el mirador de la laguna (placas geográficas) y el punto de tangencia. El eje 2 la distancia entre el Mirador general del Rio Salado y el punto de tangencia al radio. El eje 2 actúa como barrera de contención, evitando el paso de vehículos a la zona protegida y obligando a la persona a continuar a pie. Por tanto se eleva un muro horizontal de 1,2 mts a lo largo de todo este eje.  Los trazados se vacían 2.5 mts en tierra y se intersectan para dar unidad al proyecto.
El largo de los trazados será acotado en forma proporcional entre si y no sobrepasarán el diámetro de la laguna. Finalmente los programas se ubican de forma perpendicular a los trazados, conformando un lenguaje común y cuyas formas se apoyan en el concepto de arte Rupestre de la zona.